"Una vez que se ha preparado y servido una cena exquisita, que la secreta tibieza del vino y el cosquilleo de las especias recorren los caminos de la sangre y que la anticipación de las caricias sonroja la piel, es el momento de detenerse por unos minutos, retardando el encuentro para que los amantes se regalen una historia o un poema, como en las más refinadas tradiciones de Oriente."
Afrodita. Isabel Allende
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