Esta noche te presentaste a mi almohada
como un café desconocido,
quizá de La Habana.
Me desperté con tu aroma,
negro cacao en la boca.
De cruzarnos tres veces
has pasado a ser
mi desayuno de la mañana
Esta noche te he visto en mis sueños
sorprendisteme agarrado a mi pecho
y si te veo no te pregunto quien eres,
de verte por las noches te conozco suficiente.
Me levanta la alborada
y recuerdo que olvidé decirte algo
tú ya hablaste por los dos,
de sabernos en los sueños
nos sabemos mejor.
Qué gran final!!
ResponderEliminarHaaaay que se yo de quien hablas jajaja (descafeinado, café negro de la Habana) lo que no te pase a ti, no le pasa a nadie!!!
¿descafeinado? mmm el sabor del puro es más intenso, lo tengo comprobado. yo tiro más pa' la Habana
ResponderEliminar